
CERCA DEL RÍO
«Las piedras lisas tienen sus bases ancladas en el agua, parece que engordan su tamaño entre los brillos de la corriente, se tornan verdes en lo hondo y más arriba las crecen manchadas de musgo. Y a veces, entre ellas, entre las lajas, los cantos y los exquistos, se pierde el río entero.
“Por las paredes del cañón, sobre las rompientes, están las canalizaciones, los acueductos rudimentarios del Gasco, hechos de árboles vaciados de madera, casi de cortezas, atados tronco a tronco, goteando agua por sus juntas. Toda la pared del cañón, desnuda y verde, por donde van las venas del río hasta los huertecillos de maíz.
“Pasada la curva del Malvellido, hay un pastor, una niña y un perro y un rebaño de cabras. Como en lo hondo hace calor, Antonio y Armando dormitan sobre las piedras del cauce. (…)
– Mal sitio para sestear, dice el pastor.
“Armando y Antonio se incorporan.
“El pastor se sienta y golpea al río con la cayada. Grita, el perro acosa a las cabras para que se queden quietas”.
Armando López Salinas y Antonio Ferres. Caminando por Las Hurdes. Seix Barral 1960. Pág. 114-115
