
HACIA FRAGOSA
«Por los altos del camino suena una campana. Su voz vibra. Donde la carretera se curva y parece tocar a la ladera de enfrente, se yergue la casa de las monjas. El edificio tiene un mirador y en él hay una monja con los brazos cruzados. El tañer de las campañas se pierde. En lo alto de un risco hay una imagen blanca que mira para Martilandrán».
Armando López Salinas y Antonio Ferres. Caminando por Las Hurdes. Seix Barral 1960. Pág. 99.
