
La mayor de once hermanos, esposa de Maximiliano, madre de siete hijos, abuela de dieciséis nietos, bisabuela de siete chiquillos… Marina Mateos Sánchez ( 6 de octubre de 1931) representa a una saga familiar que incluye a varias generaciones de mujeres de Las Hurdes. Ellas ofrecen un relato de la comarca más allá de la nostalgia, la adversidad y el tiempo. La narración coral de una época que simboliza Marina, una mujer admirable que calla bajo la bruma de su memoria. A ella rinden homenaje sus hijas Paula y Ángela, albaceas de la historia de esta saga de hechos y emociones.
De la vida de su madre recuerdan:
- “No se puso zapatos hasta que se casó. Tenía los pies curtidos, como con una corcha por debajo.
- “Cuando se clavaban un palo, se lo quitaban los unos a los otros”.
- “La primera vez que vio una lavadora se echó a llorar de emoción”.
- “La muerte de un hijo era muy dolorosa, pero también natural. Se vivía sin drama”.
- “Su vida eran sus patatas, sus tomates, sus garbanzos, sus cerezos… La casa la consumía”.
Y de su propia vida:
- “Para ir a la escuela, que estaba a 2 kilómetros, teníamos que ir andando. A veces, losmayores nos llevaban a cuestas”.
- “Íbamos a la emigración sin equipaje, porque no había nada que llevar. Yo me fuiprácticamente con lo que tenía puesto”.
- “En la infancia no tuvimos a nuestro padre casi nunca, porque tenía que trabajar fuera”.
- “De mi infancia recuerdo la escasez, pero también la felicidad”.
- “Nadie puede hacerse ahora la idea de lo que era lavar en invierno con aquellas heladas y la nieve”.
Ver. Las Hurdes, tierra de mujeres. Páginas 86 a 107. Publicado por la asociación cultural AlmaHurdes.