
Cinco hermanos, siete hijos, otros tantos nietos… Dolores Vázquez Palomero (4 de agosto de 1939) aceptó el pasado como vino y asume el presente como llega. El destino, ella lo sabe muy bien, se construye con tesón y sacrificio. Así afrontó las dificultades y así disfruta de lo conseguido. Se sobrepuso a la soledad en momentos decisivos y celebra el bienestar de sus hijos y el cariño de unos nietos a los que compra cortadillos. Una mujer decente en tiempos difíciles.
De su vida recuerda:
- “Si tenías una finca, eras rico; pero dinero no había”.
- “Se comía lo que se recogía del campo, lo que se cosechaba”.
- “¡Yo conocí venir la luz! La noche que llegó parecía que había venido Dios a vernos”.
- “A mi marido, que estaba en la mili, solo le dejaron venir para casarse. Y aquel mismo día nació la niña”.
- “Mis niños, con sus sabanitas y sus cosas, dormían en las cajas de madera del tabaco. Allí se han criado”.
Ver. Las Hurdes, tierra de mujeres. Páginas 108 a 117. Publicado por la asociación cultural AlmaHurdes.